miércoles, 22 de febrero de 2017

Cuando abres los ojos.

No sé como empezar, se me hace tan rara esta situación, no se por donde coger las riendas de mi vida, se me está haciendo duro, cuesta arriba, la sensación de que se te cae encima el mundo y no tienes fuerzas para seguir adelante, la sensación de que hagas lo que hagas te va a salir mal, la sensación de no querer seguir, de rendirte y mandarlo todo a la mierda.
Es doloroso, es doloroso pensar en como cambian las cosas en cuestión de segundos, es doloroso como en un segundo tu vida puede dar un giro de 180 grados y todo lo que era normal en tu vida se vuelve extraño.
Duele ver como las personas que creías más importantes se alejan de ti y no solo se alejan sino que te dejan un vacío en el corazón, ese vacío que te oprime el pecho, que no sabes si algún día volverá a llenarse porque te han hecho daño, porque tu corazón está cansado de sufrir, cansado de sentir tanto y nunca recibir lo mismo, cansado de tantas cicatrices, de tantas heridas en el alma porque esas duelen más que las heridas en la piel.
Me gustaría tener la respuesta a tantas cosas, tantas cosas que suceden sin una explicación, sin un porqué, simplemente suceden, te dicen adiós y tu te quedas en estado de shock, te quedas inmovilizado, con la respiración alterada, sin poder pronunciar una palabra, porque la falta de aire y la presión en el pecho no te dejan siquiera hablar.
Que mala costumbre tiene la gente de decir adiós sin dar explicaciones, sin dar una razón aparente, luego todas esas dudas se resuelven poco a poco, sin tu quererlo te enteras de todas esas explicaciones que necesitabas, de todos esos porqués a los que le has dado tantas vueltas, encuentras una explicación a todas esas preguntas que pasaron por tu cabeza en las noches pasadas en vela, porque el dolor y la incertidumbre no te dejan ni dormir.
Se te pasan tantos momentos por la cabeza, tantos buenos recuerdos y tantos otros malos, se te pasan risas, abrazos, besos pero también peleas, días llorando y ataques de ansiedad.
Piensas en todo lo que dejaste de hacer y podrías haber hecho, piensas en porque razón dejaste de lado tantas cosas que te gustaban y tantas personas a las que querías. Piensas en qué es lo que te han aportado a tu vida cada cambio que has realizado en ese tiempo, un tiempo tan corto pero a la vez tan largo, repleto de recuerdos y momentos de esos que son difíciles de olvidar.
Ojalá pudiéramos resetear los recuerdos, quedarnos con los que nos interesan, y así evitar sufrir después de un adiós. Aunque hay personas que ni lo necesitarían porque de un día a otro olvidan todo como si nunca hubiera pasado, eso duele mucho más, porque te ves a ti sufriendo, llorando, con un dolor en el alma que no tiene explicación y ves que otras personas después de decir adiós es como si nunca hubiera pasado nada.
Me niego rotundamente a volver a pasar lo mismo, me niego a volver a sufrir, me niego a volver a llorar, pero no me niego ha volver ha hacerlo en la vida, sino que me niego ha hacerlo por ti, porque no te lo mereces, porque no mereces ni una de las lágrimas que han caído por mis mejillas, porque no mereces ninguno de los gritos de rabia que he dado por tu culpa, porque no mereces que mi corazón sienta dolor por ti, porque no te mereces que mi corazón te vuelva a amar. Y yo no me merezco pasar lo que he pasado, otra vez no.
Yo valgo más de lo que tú te crees, valgo más de lo que me has hecho ver, valgo más te lo aseguro y no lo digo solo yo porque yo no he sabido verlo hasta ahora, lo dice la gente que de verdad me quiere y me valora, ellos me han hecho ver lo que valgo y que me merezco lo mejor que me de la vida, me han hecho ver que es momento de disfrutar, de dejar las penas a un lado y de vivir todo lo que no he vivido antes, me han hecho abrir los ojos, me han hecho ver que no era yo, que yo era otra persona y gracias de corazón gracias, porque no os quiero, os amo, gracias por estar a mi lado, por apoyarme, por no dejarme caer en este momento tan duro, por hacerme ver la realidad y decirme las cosas tal como son, sin necesidad de pintarme las cosas porque no necesito que me digan lo que quiero oír, necesito que me digan la verdad tal cual está pasando, la realidad, porque ahora vivo mi vida, mi propia realidad y disfruto de mi libertad, de esa de la que he carecido este tiempo, gracias por no alejaros nunca, por permanecer a mi lado, y quienes sois lo sabéis y os quiero de verdad os quiero.
Ya es hora de tomar las riendas de mi vida, de hacer lo que quiera y lo que me gusta, de vivir nuevas experiencias y de disfrutar cada minuto de la vida, porque la vida no es para siempre y no merece la pena lamentarse por lo que en un futuro se quedará en un simple recuerdo que ni siquiera duela.
A ti, sí tú, disfruta la vida, es lo que has decidido, te deseo lo mejor, porque ha pesar de todo te he amado y te respeto cosa que no tengo muy clara que hagas tú, y nunca te voy a desear el mal por mucho daño que me hayas hecho. Gracias por todo lo que me has enseñado y por enseñarme lo que no quiero en mi vida.
A mí misma, disfruta, conoce gente, no te encierres en tu cabeza y vive la vida, volverás a enamorarte, volverás a sentir mil cosas pero esta vez recibirás lo mismo que das, ya lo verás, yo lo se, porque te mereces ser feliz de verdad, de una vez, y conquistar a la vida con esa hermosa sonrisa que tienes. Empieza a valorarte, porque vales mucho, más de lo que crees, y quien no se queda en tu vida es porque no se lo merece, el tiempo lo pone todo en su lugar ya verás, estoy segura.
Sonríe, y no dejes de hacerlo nunca, porque nunca sabes quien puede enamorarse de tu sonrisa.
Quierete.

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